Domingo, 12 de julio de 2009


   Hilos que se cruzan, que dejan entrever, que adornan de una forma especial la nobleza del lino. Es el encanto único de lo hecho a mano, puntadas escondidas de los dedos pacientes que han deshilachado para crear formas.




  En el encargo de esta toalla no han buscado la perfección del cordoncillo, ni la atención que despierta el incruste... Han querido que la puntilla luzca sola como lo que es, cosida a mano con pequeños pespuntes que se dejan ver... A veces me sorprenden estos encargos. Es el buscar la sobriedad, el dejar ver el alma de la artesanía respetando al máximo los elementos que la componen escapando, a la vez, de lo establecido, de esa perfección que necesita de la máquina para ejecutarse.

Tags: artesanía, vainicas, ganchillo, toallas bautizo

Publicado por madeixasartesania @ 0:00  | ganchillo
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