S?bado, 29 de marzo de 2008
A veces tengo la impresión de que todo es irreal. Sí, hay días que parece que todo va demasiado rápido. Y me detengo, pensando si todo es real.
   Me gusta mucho la tranquilidad, el orden  equilibrado, en el que hay cabida para un poco de caos... Y, sin embargo, el mundo corre desenfrenado sin saber, muchas veces, ni hacia dónde.
   Bueno, sigo a mi ritmo, con mis madejas de lana, mis ovillos de algodón. Sigo avanzando despacio por este camino incierto. Y digo despacio porque el artesano no puede correr. ¡Qué maravillosamente limitadas son nuestras manos! Limitadas en la ejecución y, a la vez, llenas de poder creador.
    Nosotros estamos a este lado de la realidad, aquí, donde el sobresalto es el de nuestra musa, donde las prisas son abstractas sombras en el boceto impreciso de nuestros diseños. Estamos aquí, acariciando los deseos de otros con nuestros dedos, dándole forma a la belleza de una idea, anónimos casi siempre, ilusionados casi siempre...y felices. Somos los eternos niños de fantasías locas que construimos castillos en mimbre, lanas, piedras, madera... Somos los eternos soñadores de un mundo que ya no se ensueña, porque no hay tiempo para esas "tonterías"...
Esta fue la primera sombrilla que hice. Es toda de seda... me dio muchísimo trabajo pero al tenerla totalmente terminada, la emoción estalló... Es preciosa...

Tags: artesanía, mundo, prisas, soñar, ganchillo, sombrilla

Publicado por madeixasartesania @ 12:25
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