
Estas nos las he hecho yo, no voy a ser tramposa, sólo las he retocado, pero me gustaron tanto que pedí permiso para enseñarlas. Todo el bordado es hecho a mano, pertenecen al tiempo de maricastaña... Dios mío, un objeto de museo. Están muy bien conservadas y es incríble el trabajo que tienen. No quiero ni pensar en la de horas y horas y horas que unas manos pacientes dedicaron a semejante ajuar.